Spa del Cerro

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Avda Carlos Bustos s/n - Base del Cerro Catedral, Villa Catedral, R8400 San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina
Spa
8.6 (10 reseñas)

Ubicado estratégicamente en la base del Cerro Catedral, el Spa del Cerro fue durante años un refugio de bienestar y relajación para turistas y esquiadores. Aunque hoy se encuentra permanentemente cerrado, su recuerdo persiste entre quienes tuvieron la oportunidad de disfrutar de sus instalaciones, concebidas como el complemento perfecto tras una intensa jornada en la montaña. Este establecimiento no era simplemente un lugar para recibir un masaje, sino un completo SPA que prometía una experiencia de desconexión total.

Una propuesta centrada en el bienestar y la relajación

La principal atracción y el elemento más elogiado del Spa del Cerro era, sin duda, su gran piscina cubierta y climatizada. Las reseñas de antiguos visitantes la describen de forma consistente como "excelente", "muy amplia" y "espectacular", destacándola como el corazón del establecimiento. Este espacio permitía a los huéspedes sumergirse en aguas cálidas mientras, a través de sus ventanales, probablemente contemplaban el imponente paisaje nevado, creando una atmósfera única. Junto a la piscina, el complejo ofrecía hidromasajes para potenciar la experiencia relajante.

La oferta de este centro de estética y bienestar iba más allá del agua. Contaba con instalaciones muy completas que incluían un sauna seco, a menudo con vista panorámica, ducha escocesa y una sala de relax equipada con sillones ergonómicos, pensada para prolongar el estado de calma. Los testimonios reflejan que el lugar cumplía su promesa, con clientes que afirmaban haber pasado "uno de los mejores días" de su estancia en Bariloche gracias a la relajación total que encontraron allí. Además, muchos consideraban que la opción de un pase de día completo tenía un precio razonable, lo que lo convertía en una alternativa accesible para dedicar una jornada entera al cuidado personal.

Servicios que conformaban la experiencia

El Spa del Cerro formaba parte de un complejo mayor, el Village Catedral Hotel. En un edificio anexo e independiente de unos 750 metros cuadrados, el spa ofrecía una amplia gama de tratamientos y servicios diseñados para el bienestar del cuerpo y la mente. Los visitantes podían acceder a masajes descontracturantes, deportivos, relajantes e incluso con piedras calientes. También se mencionan en su antigua oferta tratamientos de hidroterapia, aromaterapia, envolturas y peelings corporales, drenaje linfático y reflexología.

Esta variedad de servicios lo posicionaba como un verdadero refugio de salud y belleza. Si bien no hay registros específicos de que funcionara como una peluquería o un salón de uñas, su enfoque en tratamientos faciales y corporales lo acercaba mucho al concepto de un salón de belleza integral. Además, para quienes deseaban mantener su rutina de ejercicios, el establecimiento contaba con un gimnasio bien equipado. La atención personalizada también era un punto a favor, como lo demuestra la mención positiva hacia un miembro del personal llamado Cristian, lo que sugiere un ambiente cálido y profesional.

Aspectos a considerar: una visión equilibrada

A pesar de que la gran mayoría de las opiniones sobre el spa son muy positivas, existe una crítica que, si bien no se dirige directamente a sus instalaciones de bienestar, afectaba la experiencia global de algunos huéspedes. Una reseña señala que las habitaciones del hotel asociado al spa podían ser calurosas y carecían de aire acondicionado. Este detalle, aunque ajeno a la calidad de la piscina o los masajes, es relevante para entender la experiencia completa de quienes se alojaban en el complejo. Es un punto que, en su momento, representó un área de mejora para la gestión del hotel.

El legado de un espacio de bienestar en la montaña

El cierre permanente de Spa del Cerro representa una pérdida significativa en la oferta de bienestar de la zona del Cerro Catedral. Era un lugar que había logrado consolidarse como un destino de relajación por derecho propio, elogiado por su magnífica piscina climatizada, su completa gama de servicios de SPA y su capacidad para ofrecer un descanso reparador. Los testimonios de quienes lo visitaron pintan la imagen de un espacio que dejó una huella positiva, un lugar donde el tiempo parecía detenerse para ofrecer una pausa reconfortante en medio de la majestuosidad de la Patagonia. Aunque ya no es posible visitarlo, su historia permanece como un referente de lo que un centro de bienestar bien concebido puede ofrecer en un entorno de montaña.